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viernes, enero 06, 2017




Soy un caos por dentro, lo admito. También el mundo es un caos aun peor. La diferencia es que yo a mi propio caos suelo comprenderlo, pero el mundo, el mundo me excede. No es un lío de mi propiedad.

Marianela reflexionaba sobre embrollos propios y ajenos en el colectivo camino a su trabajo. Eran epocas de soportar, de cambios abruptos, de pronósticos poco alenatadores. La congoja se refugiaba en ella hacía mucho tiempo. Había comprendido que todo en esta vida está desordenado, que vivimos en un desparramo de sentimientos, gente y experiencias que viven taladrandonos el alma cada béndito día.

En sus auriculares comenzó a sonar una canción. Esa canción. Por la ventanilla el sol nacía una vez más, el cielo ardía naranja. De la nada los ojos se le humedecieron y sintió su vida entera metiendosele en el pecho. Sonrió tenue. Todo calzaba justo. Todo armonizaba: la canción, la vista, sentir. Una paz algo intrusa le cerró los ojos. Entendió entonces que todo caos tiene su tregua, que de vez en cuando al mundo se le da por apiadarse y que en esos pocos segundos todo cobra sentido, todo vale la pena.




jueves, octubre 20, 2016



El dragón vive escupiendo el fuego poderoso que todo lo mata, que todo lo quema. Lo que sale de su boca puede conquistar el mundo una vez y dos también.

El dragón vuela por los aires imponente, curvo surca a los cielos, observa a la gente bien desde arriba. Los ve una y otra vez chiquititos y oscurecidos por su sombra.

El dragón es amo y dueño de una mirada perfecta. Porque es único en su especie. Porque no hay otro como él.  Pupilas profundas y de una belleza malevola. Valientes al extremo. Es sus ojos cabemos todos.

El dragón no emprende luchas junto a un guerrero montando en su lomo. Ya no. La batalla más complicado la libra en solitario y para adentro. Porque se quema con su propio fuego. Porque las verdades le arden horrores. Porque lucha contra un pasado que huele a heroico y majestuoso, pero tan borroso a la vez. Insiste con vencer a la imaginación y al olvido inyectandose altas dosis de realidad, enfrentando incansablemente a voces que repiten una y otra vez en su cabeza: los dragones no existen.



lunes, septiembre 12, 2016




¿Alguna vez entraste de día a una discoteca?

Las discotecas de día suelen ser un mísero galpón mugriento. Todas sus imperfecciones, su suciedad, sus rajaduras, quedan expuestas a los ojos de quien se anime a mirarlas de tarde.

No hay oscuridad que esconda los defectos, ni juegos de luces que simulen un mundo fantástico y exaltado. Tampoco suena la música para distraer, ni corre el alcohol para generar la inconsciencia del asunto. Las unicas bebidas que uno puede encontrar son los restos en los vasos desparramados por el suelo. La bola no brilla en el techo. La gente no camina por las pasarelas. La quietud es implacable.


¿Alguna vez entraste de noche a una discoteca?

Las mujeres coquetean bajo decenas de capas de maquillaje. Colores forásteros en la cara, máscaras sútiles, rostros ficticios. Los hombres sucumben al ardid, visten como nunca, ropa con olor a naftalina disimulada por litros de perfume. Rara vez se ven asi de dia. Rara vez huelen asi de día.

Suenan canciones que solo pueden gustar en el bullicio de una discoteca y la distorsión de la situación. De día suenan peladas. Les falta algo. Les falta todo. Marea de gente mareada, la marcha de los besos sin corazón, de los tragos ladrones, de los saludos sin alma. Hola, ¿como estas? Bien, aunque se que no te importa. Abrazo efusivo. ¿Quien eras?. Use y tire.

Él quiere estar con ella, ella quiere estar con él. Bailan, él avanza, ella histeriquea un poco. Él le tira flores de plástico. Ella las huele y sonrie, sabe que le mienten pero compra: al autoestima le encanta la comida chatarra. Se van de la mano por la puerta de entrada, todavía no se probaron. Afuera será otra historia. Afuera siempre es otra historia.






lunes, mayo 16, 2016


De la niebla en sus ojos, escapo. Al mal humor enquistado, gambeteo. Sus miradas indiferentes, su marcha cansina, sus palabras escuetas, son ladrillos de paredes por derribar, de muros que se levantan mañana tras mañana. Cuantos Lunes en un cuerpo, cuantas muecas inertes, cuantos sueños muertos y sepultados. El ir y venir de los movimientos robóticos, la vida circular, una alarma que suena y que no despierta, adormece más.

No quiero formar parte del hormigón. No quiero vivir en piloto automático. Me niego a convertirme en un ser gris. Lo contagioso de lo ceniciento puede llegar a ser abrumador. Amanece en la ciudad plomiza y comienza una nueva carrera diaria contra el degradé del alma, luchando por ser de color, buscando al ánimo escondido en cada rincon de la jungla de los corazones tiesos.

Este es mi recordatorio. Esto es una advertencia. Asesinaré los Lunes, lo prometo.





lunes, abril 04, 2016



INTRODUCCIÓN

Nunca he poseído mi propia compañía discográfica, ni dirigido una exitosa compañía de merchasdising, por esto no pretendo ser un experto en marketing. He evolucionado a través de mi habilidad como compositor de canciones, pero otros lo han etiquetado, comercializado y acicalado para el consumo.

Aunque he hecho dinero gracias al Punk, es una modesta cantidad cuando uno considera la recompensa que  ha sido otorgada a las compañías que promueven el Punk como alguna especie de producto para ser ingerido. Esta ha sido siempre mi manera de despreciar los novedosos, poco serios e impulsivos rasgos que la gente asocia con el Punk; porque el Punk es más que eso, tanto más que esos elementos se convierten en triviales a la vista de la experiencia humana que todos los Punks comparten.

Desde que esto [el Punk] ha sido parte de mi, durante más de la mitad de mi vida, pienso que ha llegado la hora de intentar definirlo, y en el intento defender este persistente fenómeno social conocido como Punk. Es asombroso que algo con tanta profundidad emocional e intercultural haya marchado sin definición por tanto tiempo, porque las raíces del Punk se hacen más profundas, y retroceden en la historia más allá de lo imaginado.

Incluso en las dos últimas décadas, es difícil encontrar algún análisis del influyente efecto que el Punk-Rock ha tenido en la música Pop y en la cultura juvenil. Y más raros aún son los ensayos o artículos detallando las emocionales e intelectuales corrientes ocultas, que conducen las afirmaciones de moda más comunes, que la mayoría de la gente atribuye al Punk.

Estas son algunas de las necesidades que me obligan a escribir esto. Si mi intento ofende a los puristas, manda a pique la clandestinidad de una sociedad secreta, promueve la confianza en la investigación escéptica, provoca pensamientos más profundos, y descifra la ironía; entonces habré logrado mi trabajo y aquellos que se sientan despreciados u ofendidos, quizá reconozcan la trivialidad de su posición. Dado que no tengo nada que promover salvo mis observaciones sobre una sub-cultura, que ha crecido hasta proporciones globales, y a través de convivir con ella mucho tiempo, he encontrado hilos del pensamiento común en todas partes.

Los procesos del pensamiento común y corriente son los que determinan la ideología que aglutina y compromete a la gente en compañía de otros, dentro de una comunidad. Hay un deseo entre Los Punks de ser una comunidad, pero se necesita para serlo, alguna formación dada a conocer sobre los fundamentos de la ideología Punk, y de dónde proviene esta. El actual estereotipo punk es cicatrizado por el marketing de masas y por un desafortunado énfasis en el estilo, y no en la esencia.

Pero estos males no destruyen el sentimiento Punk, solamente confunden la educación de las nuevas generaciones de gente que saben que ellos son el Punk, pero que no saben lo que esto significa. Hay un largo camino hasta entender lo que significa. Este escrito es parte del proceso.
  
LOS PUNKS NO SON BESTIAS.

El Punk es un reflejo de lo que significa ser [verbo] humano. ¿Qué nos diferencia de otros animales?

Nuestra habilidad para reconocernos a nosotros mismos y expresar nuestra singularidad genética.

Irónicamente, en la perspectiva sostenida comúnmente, entre los que se dedican a hacer negocios y la maquinaria publicitaria, se resalta la primitiva naturaleza en estado animal de los Punks y de su música.

Ellos dan por hecho que la violencia es el ingrediente clave en la música Punk, y esta suposición es fácilmente perpetuada porque es fácil comercializar la violencia, y los nuevos artículos sobre ella siempre consiguen espacio en las columnas de la prensa. Este enfoque sobre la violencia olvida un elemento clave de lo que trata todo el Punk:

El Punk ES: la expresión personal de la singularidad que proviene de las experiencias de crecer en contacto con nuestra habilidad humana para razonar y plantear preguntas.

La violencia ni es habitual en el Punk, ni exclusiva de éste. Cuando ésta se manifiesta  es debido a cosas no relacionadas al ideal punk. Considerar por ejemplo la habitual historia de una pelea en el instituto entre un punk y un atleta, jugador de fútbol. El futbolista y su cohorte no aceptan o valoran al punk como a una verdadera persona. Más bien, lo usan como un recipiente de ácido sulfúrico, a diario recriminándolo, provocándolo, y avergonzándolo, lo cual, por supuesto, no es más que un reflejo de sus propias inseguridades.

Un día, el punk ha tenido suficiente y golpea al capitán del equipo de fútbol en el vestíbulo. Los profesores por supuesto expulsan al punk y mencionan su paupérrimo peinado y andrajosa ropa como una evidencia de que él es un violento, un incontrolable sin remedio. En el periódico de la comunidad se lee "Una Paliza en el Vestíbulo Reafirma que la Violencia es un Modo de Vida Entre los Punk Rockers".

La ira espontánea al no ser aceptado como una verdadera persona no es exclusivo de los Punks. Esta reacción se debe al hecho de ser [verbo] Humano, y cualquiera reaccionaría con ira, independientemente de su afiliación social o subcultural, si se sintieran despreciados e inútiles. Tristemente, hay muchos ejemplos de violencia entre los punks. También hay resplandecientes ejemplos de gente mal informada que se llaman a ell@s mism@s punks. Pero la ira y la violencia no son características del Punk, de hecho, estas no tienen cabida en el ideal Punk.
Ira y violencia no son el pegamento que mantiene unida a la comunidad punk.

DENTRO DE LA SINGULARIDAD ESTA LA PRESERVACIÓN DE LA RAZA HUMANA.

La naturaleza nos concede la columna vertebral genética de lo que trata todo el Punk. Hay aproximadamente 80.000 genes en el Genoma Humano, y aproximadamente 6 billones de personas portando este elogio genético. Las  probabilidades de que dos personas lleven el mismo cromosoma son tan pequeñas como para estar casi más allá de la comprensión (Las posibilidades son esencialmente 1/280.000 veces el número de posibles personas que tú puedas conocer y con la que casarte durante toda una vida. Prácticamente imposible).

Los genes que llevamos juegan un importante papel en la determinación de nuestro comportamiento y nuestro punto de vista sobre la vida. Eso es por lo que tenemos el regalo de la singularidad, porque nadie más tiene el mismo conjunto de genes controlando su perspectiva del mundo. Por supuesto, los factores culturales juegan el otro papel principal, y estos pueden tener un efecto más homogeneizador sobre el comportamiento y la forma de ver el mundo.

Por ejemplo, una ciudad completa de obreros podría tener 15.000 habitantes que son educados con los mismos ideales, trabajan en las mismas factorías, van a las mismas escuelas, compran en los mismos establecimientos, y tienen afición a los mismos equipos deportivos. Mientras sus hijos se desarrollan, hay una constante interacción de fuerzas opuestas entre la impresión social que su cultura imparte, y la expresión genética de singularidad.

Aquellos que pierden el contacto con su naturaleza se convierten en robots de la sociedad, mientras que aquellos que denuncian su desarrollo social se convierten en animales vagabundos. El Punk simboliza un deseo para caminar la línea en medio de estos dos extremos con magistral precisión.
Los Punks quieren expresar su propia y única naturaleza, mientras al mismo tiempo quieren adoptar los aspectos comunitarios de su educación cortagalletas.

La relación social que ellos tienen está basada en un deseo de comprensión mutua de la perspectiva única del mundo que cada uno tenemos. Las "escenas" punk son lugares sociales donde esas perspectivas son aceptadas, algunas veces adoptadas, otras veces descartadas, pero siempre toleradas y respetadas.

El Punk es: un movimiento que sirve para rebatir actitudes sociales que han sido perpetuadas a través de la deliberada ignorancia de la naturaleza humana.

Porque esto depende de la tolerancia y evita la desaprobación, el Punk está abierto a todos los humanos. Hay una elegante semejanza entre la dependencia del Punk de perspectivas y comportamientos únicos, y nuestra propia, natural y genética predisposición hacia la singularidad.

LA BATALLA ENTRE EL MIEDO Y LA RACIONALIDAD

La adicción a conformarse es un poderoso efecto secundario de la vida civilizada. Tod@s nosotr@s somos educad@s para respetar las opiniones de nuestr@s ancian@s, y más tarde cuando nos damos cuenta de que éstas son sólo opiniones dogmáticas, no estamos educad@s para causar un alboroto por hacer preguntas difíciles. Much@s sencillamente están de acuerdo con los conceptos imperantes y nunca expresan sus propias opiniones, lo cual es análogo a una muerte prematura del individuo.
Nuestra especie es única en la habilidad de reconocer y expresar la personalidad y, no ejercer esta función biológica, va en contra del gradiente de selección natural que creó esto desde el principio. Esta "autosatisfacción" combate un miedo al fracaso.

Es fácil asumir que si tod@s l@s demás están haciendo algo, entonces no hay forma de fracasar si tú simplemente estás de acuerdo con esto. El ganado y las manadas de gansos probablemente puedan reconocer esta ventaja. Pero la humanidad entera podría fracasar por esa mentalidad.
Reflexionando y actuando en una dirección contraria a la corriente de la opinión popular es decisivo para el progreso y el desarrollo humano, y una contundente manifestación del Punk. Si un asunto o fenómeno es considerado verdadero sólo porque otras personas dicen que lo es, entonces es un trabajo Punk buscar una solución mejor, o al menos encontrar una variable independiente que confirme la creencia mantenida; (A veces la opinión popular es sólo un reflejo de la naturaleza humana, l@s Punks no viven en la negación de esto).

Esta habilidad para oponerse a los principios del momento fue una pieza principal de los más grandes avances en el pensamiento humano a lo largo de la historia. El periodo completo de la Ilustración se caracterizó por las ideas que rehuían del dogma de la época, sólo para revelar las verdades en la naturaleza y en la existencia humana que todo el mundo puede observar, y que todavía están con nosotros hoy.

Galileo luchó contra la Iglesia, la Iglesia ganó la batalla, metiéndolo en la cárcel para toda la vida, pero finalmente perdió la guerra; pocas personas creen hoy que el sol gira alrededor de la Tierra, y por tanto Dios no creó a la Tierra como el centro del universo. Francis Bacon insistió en que el destino humano es la inteligencia. Si negamos este principio fundamental de lo que significa ser [verbo] humano, él razonó, entonces descendemos dentro de las profundidades del mero barbarismo.

Charles Darwin, escribió después del apogeo de la Ilustración, no obstante él fue directamente influenciado por su tradición, fue educado como un teólogo y, a pesar de eso, todavía fue conducido a entender el orden subyacente que conectaba las especies biológicas que él observaba en sus viajes. Sus puntos de vista arrojaban interrogantes sobre muchos de los dogmas de la Biblia, a pesar de eso su razonamiento fue acertado, y a través de un método de autosuperación (la lucha en su propia mente por entender) enriqueció al género humano mediante la instauración de un nuevo punto de referencia del conocimiento humano.

La doctrina de la iglesia fue más marginada. El miedo de la repercusión desde la iglesia fue eclipsado por la ola de entendimiento que los puntos de vista de Darwin crearon en la gente, y por la verdad existente en sus estudios.

El proceso del pensamiento Punk contemporáneo, conducido por este deseo de comprender, es una copia idéntica de la tradición de la Ilustración. El hecho de que, tantísimos ejemplos históricos existan, que revelan un deseo de destruir el dogmatismo, nos encamina hacia una poderosa doctrina: Esta es un rasgo natural de los seres humanos civilizados para ser originales. El hecho de que la singularidad sea tan poco frecuente, revela que nuestra naturaleza es reprimida por una igualmente poderosa fuerza contrapuesta: EL MIEDO.

El PUNK ES: un proceso de cuestionar y de comprometerse a la comprensión, que resulta en el progreso individual, y por extrapolación, guiaría hacia un progreso social.

Si bastantes personas se sienten libres, y son animad@s a usar sus habilidades de observación y raciocinio, grandes verdades emergerán. Estas verdades son reconocidas y aceptadas, no porque fueran impuestas a la fuerza por alguna entidad totalitaria, sino porque todo el mundo tiene una experiencia similar cuando las observa.

El hecho de que l@s Punks puedan narrarse un@s a otr@s y tener en común asuntos de prejuicios, proviene de una experiencia compartida de ser tratados inadecuadamente por la gente que no les quiere alrededor. Cada un@ tiene su propia experiencia de ser rehuido, y cada un@ puede verse reflejado en la historia de alienación de otr@, sin alguna clase de adhesión a un código de comportamiento.

La verdad de los prejuicios proviene de la experiencia que tod@s ell@s comparten,
no de una fórmula escrita o una constitución a la que tengan que obedecer. L@s Punks aprenden de esta experiencia que los PREJUICIOS están equivocados, este es el principio mediante el que ell@s rigen sus vidas; ell@s no lo aprendieron de un libro de texto. Sin el afán por entender y el cuestionar las creencias mantenidas, la verdad permanece cubierta detrás de la costumbre, la inactividad, y la ideología dominante.

¿CUAL ES LA VERDAD?

Los filósofos distinguen entre la verdad con "V" mayúscula y la verdad con una "v" minúscula.
Los Punks niegan la primera.
La Verdad con "V" mayúscula asume que hay un orden prescrito por algún ser transcendental.
Es decir, que la verdad proviene en última instancia de Dios, que tuvo un plan para todo cuando él creó el universo.

La verdad con "v" minúscula es esa que entendemos por nosotr@s mism@s, y sobre la que tod@s nosotr@s podemos estar de acuerdo gracias a unas experiencias y observaciones similares de este mundo. Esta también es conocida como verdad objetiva, desde nuestro interior, revelada aquí en este mundo; como la verdad opuesta a la Verdad con "V" mayúscula, la cual proviene del exterior y es proyectada hasta nosotros, concretamente para que la sigamos.
La moral necesita NO ser pensada como un producto sólo de la Verdad con "V" mayúscula. La verdad objetiva es fácilmente adaptable a una cultura moralista y espiritual.

El PUNK ES: la creencia de que este mundo es lo que hacemos de él, la verdad proviene de nuestra comprensión de cómo son las cosas, no del ciego apego a fórmulas acerca de cómo deberían ser las cosas.

La dependencia del Punk de la verdad objetiva proviene de la experiencia compartida de ir a contra corriente. Cualquiera, que haya sobresalido en una multitud, palpa la verdad de la experiencia.
Nadie tuvo que escribir una doctrina aceptable para el marginado, y para que éste entendiese lo que significa ser diferente. La verdad fue bastante sencilla, y esa verdad pudo ser entendida y consensuada por todos aquellos que compartían una experiencia común.
 
¿QUE ES EL MIEDO?

Los miedos, que conducen a la gente a conformarse, han causado épocas deprimentes en la historia de la humanidad. La llamada Edad Media fue tranquila y sin agitación, pero también lúgubremente silenciosa y pestilente, nunca para hallar una perspectiva que contrastase [los hechos]. El pseudo-bienestar y la tranquilidad, que la gente de la Edad Media experimentó, por conformarse con una burocracia impuesta rígidamente, impuesta por el rey y la iglesia, fueron completamente enmascarados por la miseria que tenían que soportar en su vida diaria.

La vida es sencilla como un campesino, sin dirección, sin propósito, sólo producir más bienes y
descendencia para el beneficio del Rey. Pero aprovecharse del miedo para controlar a los campesinos (o hoy en día a los obreros no cualificados en ese asunto) es sólo un nauseabundo ejercicio a corto plazo, porque los campesinos tienen el mismo "equipamiento mental" que la realeza.

Los profundamente arraigados rasgos biológicos del autorreconocimineto y el deseo de expresar la personalidad no pueden ser anulados por mucho tiempo. Con el tiempo los campesinos se dan cuenta de que la vida sin el ejercicio de la razón es tan aceptable como ser un animal de granja. Ser controlado por el miedo es lo mismo que ser biológicamente inerte, incapaz de tomar parte en el drama humano, simplemente consumiéndose por completo.

El miedo que controla el comportamiento humano se aprende. Es diferente de la respuesta inmediata y reflexiva del "huir-del-estímulo-repugnante" que otras criaturas emplean para sobrevivir. También tenemos reflejos motrices como ellas, pero el miedo al fracaso y el miedo al hablar en voz alta provienen del sistema límbico.

El sistema límbico es un circuito de neuronas en nuestro cerebro que controla nuestras emociones más asentadas. Conecta dos partes del cerebro: el Mesencéfalo, a donde se envía la información sensorial (es decir, los estímulos visuales y auditivos) y el Cerebro (parte delantera), donde la información es procesada. Aunque el Cerebro ha estado ahí presente durante 480 millones de años (estaba presente en los vertebrados más primitivos), desarrolló funciones especiales con la llegada del género humano.
Una porción especializada del Cerebro, llamada la corteza cerebral, fue altamente desarrollada en los humanos. El 95 % de nuestra corteza cerebral es responsable de las actividades mentales asociativas como la contemplación y la planificación. El otro 5% es responsable del procesamiento de la información motriz y sensorial.

Por comparación, un ratón (también considerado un vertebrado de los más evolucionados), tiene una corteza cerebral con sólo el 5% de sus neuronas dedicadas a las funciones asociativas, mientras que el 95% son dedicadas a funciones motoras y sensoriales.
El sistema límbico altamente desarrollado está en el meollo de lo que significa ser human@.

Nosotr@s nos diferimos de otros animales en la cantidad de tiempo que gastamos planeando, contemplando, y expresándonos. Nuestro sistema límbico es muy poderoso. Puede dominar las emociones primitivas, y suprimir deseos profundos.

Cualquiera que alguna vez haya visto una película triste con l@s amig@s, e intencionalmente retuvo las lágrimas porque (ell@s) no querían que sus amig@s les vieran llorar, empleó el poder de su sistema límbico. (Ell@s) Contemplaron las repercusiones de la reacción de sus amig@s al llanto, y detuvieron la cascada emocional que habría traído las lágrimas.

Del mismo modo que la racionalidad es producto del sistema límbico, el miedo también se concentra en las mismas neuronas del sistema límbico. A menudo el miedo es un comportamiento racional, basado en  pensamientos irracionales, y puede paralizar el poder de procesar de la corteza cerebral. La negación y el miedo van unidos de la mano, y ambos son ejemplos de cómo nuestro sistema límbico puede suprimir los estímulos obvios y promueve una conducta que es segura y convencional.

El sistema límbico es como cualquier otro órgano en el sentido de que puede funcionar sin obstáculos hasta producir resultados perjudiciales. El estar en contacto con nuestros cuerpos lleva a una salud general en conjunto, y el sistema límbico necesita una atención constante con el propósito de dominarlo. Para superar el miedo, un@ necesita estar en contacto con su sistema límbico, y reconocer cuando está escondiendo lo obvio.

Las buenas maneras y el "ser agradable" son formas de la represión del sistema límbico, necesario a veces, pero a fin de cuentas rebajando la originalidad humana. La mentira es la última forma de represión del sistema límbico. Es una negación de lo obvio. Los narradores de la verdad, aquellos que son auténticos y merecedores de confianza, han aprendido a dominar su sistema límbico. Reconocen el deseo de mentir, pero racionalizan la inutilidad de defender algo que no es verdad.

L@s mentiros@s, por otra parte, son esclav@s de su sistema límbico, pierden el contacto con la mayoría de sus capacidades mentales básicas. Su comportamiento es precavido y astuto porque dejan que su deficiente razonamiento, para encubrir lo obvio, controle su personalidad entera. A la larga se tienen que rendir a la verdad y reconocer la derrota, pero sólo después de que cada posible vía de decepción y de lógica retorcida ha sido defendida en el interés de ocultar su miedo.

L@s polític@s, los curas, l@s caudill@s de las finanzas, y l@s jueces son maestr@s de la lógica  retorcida y de la promoción del miedo. Ell@s hacen de l@s Punks buenas dianas para la crítica intelectual porque no respetan a la gente que ha aprendido a dominar su sistema límbico. Y l@s Punks no tienen miedo de apuntar eso que es obvio, aún cuando su posición social podría ser puesta en peligro.

El PUNK ES: la lucha constante contra el miedo de las repercusiones sociales.

 
EL MO

He intentado enumerar algunos de los factores que hacen del Punk un movimiento, en el sentido cultural. El típico estereotipo de un imbécil rufián saqueando, destruyendo, robando, peleando, o discutiendo en el nombre de alguna vacía y efímera causa no es más punk que la imagen "bonita-cara-cabeza-vacía" de las estrellas del pop de hoy día.

Porque es muy fácil para las compañías discográficas vender imágenes de violencia, sexo, y egoísmo, muchas bandas han picado en el anzuelo y se han retratado a sí mism@s como Punks, sin darse cuenta que realmente estaban perpetuando un estereotipo de conformidad que desde luego no es punk.

La actitud del "Venga únete a nosotr@s", que busca atraer seguidores/as, a menudo resulta en una multitud ruidosa de personas débiles que piensan que su poder descansa en las grandes cifras de clones de la misma opinión que han recopilado. Sin embargo, no hay fuerza en los números si la gente es apiñada por una mantra de mente cerrada, a su propio servicio, inductora de miedo, que promueve bandos y principios excluyentes.

Las ideologías fuertes no requieren una muchedumbre, persisten a través del tiempo, y nunca se van, porque están íntimamente relacionadas a nuestro mecanismo biológico. Son parte de lo que significa existir como Homo Sapiens. El Punk representa esa tradición.
Este es un movimiento de proporciones épicas, va más allá de la proximidad del "aquí y ahora",
porque es, fue, y siempre será "ahí y para siempre", siempre y cuando los humanos anden por la Tierra.

Mientras entramos en una nueva era en la voraz marcha de la cultura, l@s Punks tendrán su día.
Internet ha permitido a la gente comunicarse directamente una vez más. En la Red, el comportamiento humano es interactivo, como lo fue antes de la llegada de los medios de comunicación de masas.
La gente ahora fija su atención en discusiones ideológicas y temas sobre el estilo de vida,
contrariamente al comportamiento clásico del siglo XX autorrecluyéndose de los seguidores,
y ateniéndose a un autoritario código (de un sistema de redes o comercial) del comportamiento aceptable. Las mentiras y los misterios del elitismo se erosionarán rápidamente mientras la conversación mundial que transpira diariamente en el Web invada más vidas de la gente.

La población mundial será más receptiva a ideologías alternativas porque ell@s las estarán creando.
La gente será menos receptiva a ideologías de instituciones obsoletas porque los agujeros y los defectos en su lógica serán más amplificados cuando sean difundidos instantáneamente alrededor del mundo, cuando lleguen a ser reveladas.

Las éticas de "La-fuerza-en-el-entendimiento" y "El-conocimiento-es-poder" que los Punks defienden se convertirán en la norma. La rigidez, la brutalidad, y la inutilidad de las agendas secretas serán hechas evidentes, allanando el camino hacia un reconocimiento de la singularidad humana, y hacia una nueva era de originalidad.
 
¿Quién es Punk?

Todo el mundo tiene el potencial para ser Punk. Es mucho más duro para alguien que proviene de una plácida, poco atractiva y desafiante, e ignorante educación, porque ellos no ven la importancia de cuestionar o provocar a las instituciones que les dan tal tranquilidad. Pero tales ejemplos de una existencia despreocupada son raros en el mundo menguante de hoy.

Los eternos interrogantes todavía arden en las mentes de muchas personas. Lo que significa existir como ser humano se está haciendo más claro cada década. Algunas veces, la gente está acostumbrada a seguir el camino seguro hacia una temprana sepultura por consumir y repetir el dogma de una horrible aristocracia.

Por otro lado, el espíritu humano es difícil de aniquilar. El Punk es un microcosmos del espíritu humano.

L@s Punks salen adelante gracias a sus mentes, no a su fuerza bruta. Se adelantan a la sociedad por su diversidad, y no por su conformismo. Motivan a otr@s por inclusión, no por dominación.

Están en la primera línea de la autosuperación y por extrapolación pueden mejorar el cariz de la raza humana. Se atienen a principios universales no escritos de la emoción humana, obvios para cualquiera, y evitan códigos de comportamiento elitistas, o agendas secretas. Encarnan la esperanza del futuro, y divulgan los errores del pasado. No les digas que hacer, ellos ya te están guiando.

EL PUNK ES : la expresión personal de la singularidad que proviene de las experiencias de crecer en contacto con nuestra habilidad humana para razonar y plantear preguntas.

EL PUNK ES: un movimiento que sirve para rebatir actitudes sociales que han sido perpetuadas a través de la deliberada ignorancia de la naturaleza humana.

El PUNK ES: un proceso de cuestionar y de comprometerse a la comprensión, que resulta en el progreso individual, y por redundancia, flores dentro de una evolución social.

El PUNK ES: la creencia de que este mundo es lo que hacemos de él, la verdad proviene de nuestra comprensión de cómo son las cosas, no del ciego apego a fórmulas acerca de cómo deberían ser.

El PUNK ES: la lucha constante contra el miedo de las repercusiones sociales.




Greg Graffin.

martes, marzo 29, 2016




Me gusta contemplar los árboles, perderme en lo alto de las ramas anárquicas que anhelan el cielo y quieren llegar al sol. Las que cobijan nidos son mis preferidas, están llenas de futuros y melodías. Pero cada vez que miro los árboles termino pensando en la semilla, en los brotes, en el tiempo, la paciencia. Me descubro con los ojos cerrados.

No me canso de mirar el cielo. Y aunque cada mediodía me maraville con el firmamento  único e irrepetible, me pierdo en el pájaro que cruza mi campo de visión volando veloz el celeste profundo. Concentro mis pensamientos en él, surcándolo, tragandoselo, y puedo sentir como me crecen alas por unos segundos atacándome la sensación de que en ese momento placentero es el cielo el que quiere venir a mi y no al revés. Ya está unos centímetros más cerca, lo se.

Entonces no puedo evitar pensar en la chispa atrevida que da paso a la fogata, en la primera gota de lluvia que inaugura la tormenta que le dará otro color a la ciudad. En el primer beso de dos futuros amantes.

Creo, al fin y al cabo, en las revoluciones individuales en pos de las colectivas. En el regocijo vibrante de ese primer pensamiento inquieto que fecunda la mente y el alma. Creo en lo revolucionario de la música y los libros, en su poder transformador, en esa alarma que es el arte para despertarnos de la somnoliente pasividad que nos invade. Será por eso que escribo canciones e historias. Será por eso que me dejo atravesar por ellas. Y esa es mi lucha, mi calma, mi razón.





miércoles, marzo 09, 2016




No recuerdo a que edad empecé a ser consciente de que estaba allí. Mis primeras imágenes de él son confusas, pero de lo que estoy seguro es que lo veía a lo lejos y desde abajo, muy chiquito.

Con los años fui creciendo, y él también, cuestión de cercanía y perspectiva. La cosa no me importaba demasiado hasta que pude divisar como la gente iba cayendo por ese precipicio. Conocidos y desconocidos desfilaban por ese maldito acantilado, y si dentro mío vivía algo de miedo, ahora se había convertido en terror.

Pasé mi adolescencia entera y parte de mi juventud tratando de buscar una manera totalmente creativa de no llegar a esa muerte dolorosa y estúpida, en cierto modo para evitarsela también a todo ser que estuviera cerca. Me desvié por mil caminos, pero todos desembocaban en uno solo que culminaba directamente en los últimos centímetros del peñasco.

La leyenda cuenta que existe un sendero, escondido, pedregoso, mediante el cual uno puede lograr no terminar echo papilla y escapar quien sabe hacia donde para salvarse, pero es dificilisimo encontrarlo. Mi búsqueda continuó.

Pánico. Puedo contemplar el abismo, su inmensidad mortal. Llegué al momento crítico en el que lo tengo a centímetros, la hora de la decisión más importante de mi vida. Tantos años contemplándolo desde la lejanía, evitando llegar al fatídico punto en el que me encuentro. Puedo detallar cada una de sus rajaduras, la forma de cada piedra que allí vive. Oler el hedor a fallecidos, oir el eco de la desolación. Intento idearme urgentemente el camino salvador, ese del que tanto me hablaron.

Un viento muy fuerte me pega en la cara. Se  mete por mi  boca, la seca por el grito. Los ojos me lagrimean al punto de no poder abrirlos. Un zumbido grueso en los oídos. No se si estoy de pie o de cabeza.




jueves, febrero 18, 2016

 
Desfachatado e irreverente. Asi era Ariel cuando lo conocí aquella noche de copas. 

Poco pude contarle sobre como en tan solo unos meses mi vida había cobrado forma de espiral, dando vueltas y vueltas en descenso, cada vez más pequeñas para terminar invariablemente en lo penetrante de la nada misma. "No digas más, te miré y lo supe desde el primer momento" interrumpió, haciendome saber la importancia de los ojos: "Todo vive en las miradas"

Sin movernos de nuestra banqueta pero con los vasos un poco más vacíos me llevó a dar un paseo por lo inverso de su mundo. Me trasladó a un lugar donde el cielo se encontraba abajo, podías sentirlo, eras parte de él. Al final no era tan inalcanzable como me habían dicho. Conocí la tierra de los corazones victoriosos, las mentes derrotadas y las almas relucientes. Los paisajes adoptan otra forma si se los mira al revés, siempre existe otra alternativa. Las instrucciones no lo moldean a uno, sino que uno crea reglas a su manera, y entonces la vida se vuelve mucho más rica y variada, se reproducen los caminos y hay muchos más lugares a donde llegar.

Algo fundamental: en el mundo al revés se camina a contramano, y a la gente se le ven los ojos, no la espalda. Eso si, se avanza con el viento en contra, por lo que el trayecto se hace más pesado, pero puede uno sentir el viento pegándole en la cara y confirmar que se está más vivo que nunca.

Sin darme cuenta salté de mundo y allí me quedé con Ariel, explorandolo, viviéndolo. Pude ver como mi nuevo amigo experto en invertir ( y no precisamente dinero) había dado vuelta también mi espiral: ya no estaba en declive muriendo en el embudo de los días, había renacido desde la nada, ascendiendo en giros cada vez más inmensos,casi volando, casi bailando.



viernes, enero 08, 2016



Tengo la costumbre de espiar al mundo a través del fondo de un vaso mientras bebo su contenido. Cuando me encuentro haciendolo se que otra vez estoy sintiendome lejano a todo, como solitario en otra galaxia y entonces el vaso funciona como telescopio. Observo los detalles de los felices a años luz.

Marea alta de whisky directo a mis labios. Cataratas en mi garganta y el mundo a través del vidrio que se ve distorsionado. Aun más distorsionado de lo que es.

Suspiro y libero lugar adentro para volcar mas elixir. Y entonces me hundo cada vez más, y el telescopio se convierte en periscopio. Poco escucho desde la profundidad, la luz casi no llega. El periscopio me dice que allá arriba todo parece seguir igual de bien, sin mi. Soy el capitán de mi naufragio.

Finalmente la caida termina y siento el suelo arenoso. Todo flota y comienza a emerger a la superficie por fuerza natural: las pertenencias de mis bolsillos, mi brújula, las burbujas desesperadas que salen de mi boca. Absolutamente todo asciende, menos mi vaso y yo.

viernes, diciembre 25, 2015




LUNES:

09:00 hs. Giro la llave. Bostezo. Tengo sueño. El mundo me parece un lugar muy idiota.

10:15 hs. Llega Marcelo en su camión. Me trae lo que le encargué. Hablamos del tiempo. Se va.

12:00 hs. Envío 240 mails.

12:27 hs. Veo por la ventana a un muchacho camino a su trabajo. Lleva auriculares y un bolso en su mano. Tiene el paso resignado. Me mira mientras lo miro. El se ve en mi, yo me veo en él.

16:00 hs. Me acerco a la puerta, miro al cielo. A pesar de haberlo observado un millón de veces nunca termino de comprender por que es tan hermoso.

17:00 hs. Giro la la llave. Emprendo la retirada hacia las pocas horas dulces.


MARTES:

09:00 hs. Giro la llave. Bostezo. Tengo sueño. El mundo me parece un lugar muy idiota.

10:15 hs. Llega Marcelo en su camión. Me trae lo que le encargué. Hablamos del tiempo. Se va.

12:00 hs Envío 240 mails.

12:27 hs. Veo por la ventana a un muchacho camino a su trabajo. Lleva auriculares y un bolso en su mano. Tiene el paso resignado. Me mira mientras lo miro. El se ve en mi, yo me veo en él.

16:00 hs. Me acerco a la puerta, miro al cielo. A pesar de haberlo observado un millón de veces nunca termino de comprender por que es tan hermoso.

17:00 hs. Giro la la llave. Emprendo la retirada hacia las pocas horas dulces.


MIERCOLES

09:00 hs. Giro la llave. Bostezo. Tengo sueño. El mundo me parece un lugar muy idiota.

10:15 hs. Llega Marcelo en su camión. Me trae lo que le encargué. Hablamos del tiempo. Se va.

12:00 hs. Envío 240 mails.

12:27 hs. Veo por la ventana a un muchacho camino a su trabajo. Lleva auriculares y un bolso en su mano. Tiene el paso resignado. Me mira mientras lo miro. El se ve en mi, yo me veo en él.

16:00 hs. Me acerco a la puerta, miro al cielo. A pesar de haberlo observado un millón de veces nunca termino de comprender por que es tan hermoso.

17:00 hs. Giro la la llave. Emprendo la retirada hacia las pocas horas dulces.


Podría continuar este texto, pero usted ya sabe lo que viene. Prefiero no seguirlo, que para aburrirse usted ya tiene su propia rutina.




jueves, diciembre 03, 2015



No la conocías pero te habían hablado varias veces de aquella criatura. De su cuerpo cubierto de escamas, de la ferocidad de sus rugidos, de su comportamiento anormal, amoral. Rogaban que te cuidaras de él, que con solo verlo podías sucumbir al más agudo de los pánicos. Entonces siempre trataste de cuidarte, de ser precavido, de cumplir al pie de la letra todas las advertencias.

Pero un día cualquiera lo tuviste en frente tuyo, allí ,en el medio de una turbia oscuridad. Quedaste paralizado e inmovil. Él tampoco se movía. Ambos respiraban agitados. Varios segundos pasaron asi. Lo miraste a los ojos, te entregaste a sus pupilas, pudiste comprender la inmensidad de la tristeza que lo ahogaba y entendiste su imagen roñosa, su dejadez, su desidia. Lograste deducir que las escamas eran por pura protección y traducir esos rugidos no como intentos de espantar, sino como pedidos desesperados: cualquiera se convierte en bestia si insisten con alejarlo de todo una y otra vez, todo monstruo nace del rechazo. Sentiste una mezcla de empatía y compasión. El monstruo bajó la mirada. Nunca atacó.

Entonces te sentiste inverso por enésima vez y preguntaste - ¿Qué pasa si me gustan los monstruos? ¿Que es esta fascinación que estoy comenzando a sentir por ellos? Una vez más las experiencias te torcieron verdades que parecían emplazadas en cemento. Te habían dicho que los monstruos tampoco se reflejaban en los espejos. Te mintieron otra vez.




lunes, noviembre 23, 2015



Aquella medianoche en el acantilado me preguntaste si amaba al mundo o si lo odiaba. Que me veías confundido, dubitativo, bipolar, torturado por una dicotomia permanente. Mis ropas negras, mis ganas de conquistar cada rincón, mi corazón de barro, mis esperanzas de flama eterna. La respuesta no era poca cosa asi que pedí un tiempo para responderla. Realmente yo tampoco lo sabía.

Durante esos días anduve todo lo que pude, caminé el mundo, lo observé, lo abracé, lo escupí.  Fui anotando en una bitácora las experiencias, todo lo que me rodeaba.

La música y la guerra.
Los perros y la muerte.
Las verdades, las mentiras.
Los besos electricos, los abrazos muertos.
Los voluntarios, los corruptos.
La paz y el regocijo de los viajes. La distancia implacable.
El amor, la indiferencia.
El fútbol, las torturas.
La lluvia, el viento y los hijos de puta.
Los heroes, las religiones.
La naturaleza, las cartas rotas.
Las delicias, la violencia.
El fuego, los terremotos.
Los niños, la vejez.
El sexo y los suicidas
Vos.
Yo.
Ellos.

Pasó un largo año desde que nos volvimos a ver, exactamente en el mismo lugar que aquella vez. Esbocé mi respuesta, la esperabas ansiosa. Soy cambio, soy contradiccion, soy evolución. Amo al mundo? Si. Odio al mundo? También. No puedo amarlo todo el tiempo, no puedo odiarlo todo el tiempo. Soy sensible, permeable al entorno, nada implacable. Soy parte de mi alrededor, soy ese alrededor, y a veces soy precioso, y a veces no tanto. Yo también soy el mundo. Clara, mi vinculo con el mundo es una intensa relación de amor/odio, diría que en partes iguales. Este lugar puede ser el cielo, como vos pensás, pero también el infierno más feroz. Fue quien me dio la vida, será quien me la quite.

Asentiste no muy convencida, como no creyéndome demasiado. Poco te duró lo agridulce de mi respuesta. Una sonrisa victoriosa comenzó a nacerte mientras yo miraba la luna distraído y fascinado.



sábado, noviembre 14, 2015

viernes, octubre 09, 2015

















Nada niño, nada.
Escapa de un mundo partido
baleado, mal parido.
Huye a algún lugar
en el que poder jugar.

Nada, niño nada
Bracea, patalea fuerte.
Que las olas son tsunamis.
Que los monstruos resultaron ser humanos.
Que todo es bullicio.

Que los brazos del hombre
se hicieron para mecerte los sueños
y no para levantar tus depojos.
¿Que querés ser cuando seas grande?
Quiero ser.

No revuelvas más en sus corazones
Ya no busques inocente niño,
algún atizbo de piedad, una mera rafaga de empatía.
Es en vano.
Solo encontraras
nada niño, nada.

lunes, septiembre 07, 2015



Debajo de mi aparente tranquilidad estoy desesperado, ansioso. Mientras miro a mi alrededor mis dedos no paran de moverse, como si tocaran en un piano imaginario una melodía algo nerviosa. Las ruedas de mi carrito giran cada vez más rápido, casi al compás del mundo y yo no me doy cuenta. 

A donde quiera que mire encuentro marcas, productos, servicios. Las góndolas son pequeños universos en donde puedo encontrar todo lo que necesito. ¿Necesito?. Que más da, mirá todos esos colores, todas esas formas, todas esas promesas de perfección. Cada producto es el mejor de su especie, son la solución definitiva a todos nuestros problemas.

Ya no recuerdo por donde entré ni donde está la salida de este enorme y laberíntico lugar. Los colores de los envoltorios comienzan a marearme, son demasiados y extremadamente brillantes. Todos captan mi atención al mismo tiempo y empiezo a desquiciarme. Me siento aturdido invadido por una especie de psicodelia violenta. No me acuerdo para que vine. Confirmo que estoy perdido en el mercado. Intento girar a la izquierda, pero una fuerza me obliga a ir hacia la derecha: ya no llevo al carrito de compras, ahora él me lleva a mi.

La velocidad se incrementa, estoy siendo arrastrado por un carro desbordado de mercaderías y no puedo soltarlo aunque quiera. Una lluvia de números y precios serpentea frente a mi ojos, siento un dolor atroz en los bolsillos. Tanto por probar y yo con este sueldo en miniatura, Comienzo a agitarme. Finalmente veo el cartel de la salvación, el que me calma. La góndola se encuentra inmensa, imponente, en el medio del pasillo. Letras rojas e intensas: OFERTA.

Entro en pánico. Me invade el terror. Las latas tienen mi cara.





viernes, agosto 21, 2015


Es miércoles por la tarde y ahi está otra vez Juan mi amigo anarquista, armando su mesa, acomodando los fanzines, los libros y los discos, compartiendo sus ideas. Comienza nuevamente su ritual preferido: tres veces por semana, mismo lugar, misma hora, misma lucha, siempre invadido por un brillo que no merma: es el sol reflejandose en sus tachas, son las utopias resplandeciendole en la mirada.

Se enfrenta a dos enemigos, el sistema y la indiferencia. Padre e hijo. Pero sigue ahi, firme. Algunos paran y se interesan por lo que quiere contar, son los menos. Otros directamente ni lo miran, o lo miran con desprecio. Es paradójico, Juan dedica gran parte de su vida y sus recursos a luchar para que ese tipo que lo ignora viva un poco mejor. Y lo tildan de soñador.


Tiene facebook. Usa celular, barato, pero celular al fin. Tiene otro trabajo aparte de la anarquia. Cuando lo critican por eso responde siempre lo mismo: soy anarquista, no cavernicola. Los tiempos cambian, las ideas no mueren, se adaptan. El sistema avasallante todo lo abarcó, no hay rincón virgen de sus tentaculos, solo queda resistir, y combatirlo desde adentro. Eso si, no es anarquista de youtube, conoce la calle, ese es su campo de batalla, su tierra fértil.


En ocasiones lo visito y tenemos largas charlas sobre sociedad,  anarquia y existencia. Sabe que me encantan los postulados de la anarquía, pero que me parece casi incompatible con esa incansable naturaleza humana de dominio y poder, esa costumbre de aniquilar todo tipo de igualdad. y que sin embargo suelo leer sus libros porque el ejercicio de soñar me hace bien, porque entre tanta vorágine y destrucción ciertas utopías son un descanso, una especie de refugio, un respiro. No intenta convencerme, ni se pone en sectario, simplemente argumenta. Si no hay respeto, no existe la anarquía, concluye.


Y me habla de Bakunin. de la bomba de Simón, de Durruti, y de tantos de sus héroes casi anónimos, olvidados por la historia oficial. Me cuenta otra vez sobre su obsesión por desterrar el mito de que la anarquía es un quilombo, insiste en que, muy por el contrario, está llena de reglas sobre organización y autogestión, pero siempre es mas fácil repetir que investigar, dice casi suspirando. El tiempo se nos esfuma filosofando en su feria. Casi tres horas se fueron, nadie frenó a hojear un libro o pispear un disco de esos que están plagados de hermosos gritos libertarios. No le importa.


Me despido, le doy un abrazo y le digo que ojalá nos veamos pronto. Quiero mucho a Juan porque me enseñó que los anarquistas son una de las formas de sinceridad más bellas que existe, porque nadie le baja plata, porque no responde a nadie más que a sus sueños, porque no busca su tajada y porque en un mundo lleno de veneno y moretones, comprendí que aun quedan románticos.










jueves, agosto 13, 2015




Todo sucedió despacio y gradualmente. Soñaba con volar alto, muy alto, pero me encontré con que el suelo se convirtió en mi hábitat natural. Tenía la desesperante sensación de que todo alrededor se volvía inmenso: las casas, los edificios, los autos, las personas. Pude notar, sin embargo, que todo aquello se mantenía igual e invariable, pues el único que cambiaba era yo. No paraba de menguar.

El tiempo pasaba y yo sentía como me encogía, me arrugaba lentamente como lo hacen los papeles devorados por el fuego. Ardía por dentro de impotencia y todo me costaba cada vez mas. La gente no me escuchaba allá arriba, no llegaba a pisar el acelerador de mi automovil, ni siquiera podía abrir las puertas, los picaportes se habían tornado inalcanzables.

Me fui volviendo cada vez mas frágil y sensible. Mis oídos no soportaban los ruidos, todo me quedaba lejos: las distancias se me tornaron imposibles. Y me seguía achicando. Las personas ya no me veían, no notaban mi presencia y tenia que esquivar sus pisadas: el mundo me quedó grande y se volvió un lugar hostil, el inexorable destino de mi alma casi ausente era terminar pegado y destripado en la suela de un zapato.

Y me fui quedando solo. Solo y pequeño, cada vez más lejos del sol. Ya nada estaba a mi alcance. Pude conocer bien de cerca la soledad de la marginacion, el hediondo fracaso de quedar obsoleto, y mis días y noches continúan así, esperando con una mezcla de miedo y ansiedad esta cuenta regresiva de los centímetros de mi existencia que tienden, inevitablemente, a la serenidad del cero.





lunes, junio 15, 2015



Todo empezó escuchando Punk Rock. La música fue la puerta, otra vez. Una palabra se repetía insistentemente en esas melodías supersónicas. Al compás de gritos descarnados una letra "A" intentaba escapar de un círculo sofocante, despedazando los límites que no la dejaban crecer. Un nuevo mundo asomaba a mis días.

Empecé con Bakunin que me ayudó a hacer añicos dos conceptos en los que nunca había creído demasiado: dios y el estado. Así, en minúscula; siempre preferí escribir con mayúscula solo lo significativo para mi. Vagaba por las calles con aquella remera negra con las mangas poco prolijamente cortadas por mi y la A roja bien pegada al corazón.

Los fanzines estaban siempre desparramados por mi habitación: las voces de cientos de anónimos gritaban sus ideas incendiarias en papel fotocopiado queriendo construir un mundo mejor. Y me convencieron. Fui un adolescente convencido de que a través de la anarquia se podía levantar otra sociedad más justa, noble y sincera, sobre los restos de una civilización completamente podrida. Pero entre el dicho y el hecho, la teoría y la practica, estaba incrustado el ser humano, con su inercia destructiva y su voraz apetito por el poder. No había anarquía ni igualdad posible con tantos hijos de puta deseando someter. Siempre alguien queriendo dominar, la historia en bajada de la humanidad.

El tiempo, las vivencias y la realidad brutal hirieron de muerte a mi idealismo. Me encontré con mis utopías sangrando, desorientado, preguntándome a donde me llevarían todos esos libros de anarquía leídos en mis ratos libres, de que me habían servido todas esas horas devorándolos a sol y a sombra. Muchos años pasé perdido y sin respuesta.

Sumergido en el barro de mi más profunda crisis existencial y después de meses de lágrimas y pensamientos histéricos pude resolver el misterio. Estuvo adentro mío todo el tiempo. Sentía que había estado dormido tantos inviernos, pero aquella tarde desperté. Los libros me despertaron de un cachetazo. Aquel camino de frases románticas sobre paz y autogestión, aquellas ilusiones adolescentes y desilusiones juveniles fueron el recorrido obligado y necesario para entender en todo su esplendor el concepto de libertad. La libertad era la base para toda hermosura posible y la anarquía había sido el largo y pedregoso camino hacia su descubrimiento, hacia el auto-descubrimiento. 

Comprendí entonces que la anarquía le quedaba un poco grande a la maldad de nuestros tiempos, pero cabía justo en mi corazón, y que las reglas por crear y romper vivían adentro mio. No había mas autoridad que yo mismo. Supe entonces que la anarquía quizás nunca sanaría a este mundo porfiado, pero me había transformado a mi, mejorándome, haciéndome crecer y evolucionar. Y eso, de alguna manera, también era cambiar al mundo, aunque sea de a poquito.