jueves, enero 31, 2013



En el desquiciado afán humano de querer tener control sobre absolutamente todo, nuestra omnipotencia de cristal ha rozado la locura, deseando dominar algo que no todavía no existe: el futuro. La ambición en su máxima expresión de infinidad.

Intentamos con la astrología, pensando que la posición de los astros nos revelaría los parecidos entre las personas que nacieron en el mismo mes, hasta que descubrimos que Bush y Mandela eran de Cáncer y se nos quemaron los papeles. Dos personas tan diferentes como el horóscopo de cada revista. Buscamos nuestro porvenir empantanado en la borra del café, o quizás trazado en el cielo a través de la nefelomancia. Probamos con escribir un libro sagrado y cuasi-profético con todas las verdades del mundo, y que prometía un apocalipsis que tenía que suceder antes de ayer. No funcionó.

Las loterías, intratables, siguen riendose a carcajadas de los futurologos y numerólogos. Si en las bolas de cristal solo vemos el refelejo de nuestro propio rostro buscando un mañana incierto y nada más. Los adivinos se jactan de que pueden leer el futuro, pero debe de ser el suyo inmediato con la plata que nos van a robar en los próximos diez minutos. Mientras tanto en Hiroshima continuan esperando a que les avisen ciertos planes tiranos.

Por el momento, los amores siguen sorprendiendonos a la vuelta de esquinas desconocidas, escapando de cualquier agenda posible. El alma de cada hecho histórico fue y seguirá siendo la impredecibilidad. Las sorpresas, buenas y malas, permanecen dándole esa intensidad hermosa e intrigante a los días. Probablemente no hagamos más que perder el tiempo intentando vencerlo, con lo valioso que es. Si tan solo fueramos un tercio de lo ingobernable que es el futuro quizás no podriamos predecirlo, pero mejorarlo, seguro.



Reacciones:

2 visiones:

Juanita is dead dijo...

Que lindo texto...
qué dificil es vivir hoy

igual esta reflexión no quita que vaya a tener mi propio programa de tv. http://juanitaisdead.blogspot.com.ar/2013/01/astronita.html ahora ya sé que no te voy a invitar , cortamambo!

reptilio dijo...

la vida luego se pone muy complicada, me cae que si