martes, abril 12, 2011



Hubo un día en el que el mar se cansó de ir a favor del viento y se terminó ahogando en si mismo. El aire, al observar tal situación dantesca, se quedó sin respiración, falleciendo al instante.


Ese mismo día el sol se cansó de alumbrar a conocidos y desconocidos y, resignado a no saber lo que era recibir luz, cayó incinerado por su rabioso fuego interior. Inevitablemente, la luna se fue con él, en una explosión de amor-odio en la que se quedó sin el nemesis que constituía el pilar de su vida. Ante tal desconcierto, las estrellas no supieron para donde disparar, y en manada corrieron todas juntas hacia ningún lado; al otro día se supo que el cielo murió atragantado con las tres marías.


Mientras, la naturaleza agonizaba lentamente en depresión, sintiendo, incrédula, como el fruto de sus entrañas la ahorcaba con su cordón umbilical en un cuadro de paradójica tragedia.


Tan solo unas horas después, Julieta incrustaba un puñal en su pecho y una hermosa y vieja carta de amor rompía mi corazón en un millon de pedazos...


Reacciones:

2 visiones:

reptilio dijo...

sssss


changos.... sono a pasado... entonces que digo... ojala no se repita nunca ese dia

reptilio dijo...

Pichi vente a la fiesta te estamos esperando, traete la guitarra vamos a sacar las de flema