martes, enero 24, 2012

Algún día todavía sin bautizar, algún Dios anónimo estornudó bien fuerte. Ese estornudo cósmico bañó al cielo de hidrógeno, hidrógeno en forma de estrellas.

Las estrellas también engripadas siguieron estornudando, escupiendo helios y carbonos. Y de una cadena de resfríos nació el oxígeno que andaba solitario buscando que lo respiren.

Fue en ese momento cuando la nada se transformó en hombre, en algún planeta todavía infante.De una epidemia interestelar, entonces, nació el ser humano.

El arbol genealógico tiene a las estrellas como nuestros ancestros mas antiguos. Millones de noches después, el parentesco es innegable: de estrellas somos y asi andamos, haciéndole frente a las noches eternas, iluminando(nos) con luz propia y ajena, tratando de relucir en esta misteriosa inmensidad; desafiando a la muerte, buscando brillar aun después de estar, sin estar.
Reacciones:

1 visiones:

reptilio dijo...

amigo dos cosas me llegaron a la mente

la nueva peli de brat pitt la de el arbol de la vida y esta rola, ojala te gute

http://youtu.be/tNo7ASQT_SQ

buena semana