
El televisor escupía la noticia encargada de arruinar el almuerzo, hasta ese momento implacable. El granizo había despertado a la capital argentina y los automovilistas, desesperados, bajaban de sus autos para lanzarse encima de ellos y así protegerlos de las piedras con sus propios cuerpos.
Esa mañana Buenos Aires estuvo mas loca y fría que de costumbre...
2 visiones:
¿te cambio la ciudad?
Me lo imaginé con tanta nitidez que sorprende.
Muy bueno.
PD: Gracias por pasar.
Saludos!
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